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martes, 12 de marzo de 2013

Para el director de Fundamedios existen dos clases de ciudadanos: los que insultan y los que merecen ser insultados


Escuché con sorpresa a César Ricaurte, director de Fundamedios –entidad que se atribuye la defensa de la libertad de expresión y la protección de periodistas- mencionar mi nombre endilgándome una supuesta persecución en su contra. Digo que me sorprende porque, en el rol de víctima que parece ser un buen negocio para César Ricaurte, ha insinuado este día en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que yo lo he insultado y perseguido.

Indigna que una persona que justifica el insulto y lo aplaude, en esta ocasión -en la exacerbación de su paranoia- arremeta contra un periodista de profesión (graduado en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Guayaquil, en junio de 2005), que no vive de fondos internacionales, que cumple su trabajo de manera profesional, que pese a haber sido intimidado (de verdad) en manifestaciones violentas, no asume el feo papel de llorón…

El 3 de marzo de 2010, a propósito del juicio por injurias que interpuso Camilo Samán, presidente de la Corporación Financiera Nacional, contra Emilio Palacio (sí, el mismo articulista que fue sentenciado dos años después por injurias contra el presidente de la República), me comuniqué por teléfono con el jefe de Opinión de diario El Universo para –como mandan los principios periodísticos- conocer su versión sobre la acción legal planteada en su contra.  

Por respuesta recibí una andanada de epítetos que iban desde “vulgar asalariado”, que trabajo para una agencia “bellaca”, “rastrera”, “fascista”…

Ante semejante reacción de una persona que hasta ese entonces respetaba (Palacio), envíe un mail a César Ricaurte, director de Fundamedios, para saber si era cierto que defendía a los comunicadores, pero el resultado fue decepcionante y me quedó una sensación de haber sido doblemente insultado.

Su respuesta me hizo notar también que para el director de esta agencia, que recibe fondos de ong vinculadas con la CIA (reconocido por ellos mismos) existen dos clases de ciudadanos: las que insultan y las que deben aguantar ser insultados.   

Subject: Re: EN EL TEXTO
From: cesaricaurte@gmail.com
Date: Tue, 30 Mar 2010 12:42:01 -0500
CC: info@fundamedios.org; redaccion@fundamedios.org
To: andresrc73@hotmail.com

Señor Reliche:

¿Su reclamo es como funcionario o colaborador de agencia ANDES? ¿Es decir, lo podemos considerar oficial?

En cualquier caso, debemos decirle que no compartimos los criterios de Emilio Palacio y expresamos nuestra solidaridad a colegas que se puedan sentir ofendidos, sin embargo, hay que reconocer que el Señor Palacio tiene el derecho de opinar de ANDES lo que crea conveniente, tanto como el Presidente de la República cuando califica de pasquines, miserables y, etc. a los medios privados. La diferencia, en todo caso es que el Presidente y ustedes como funcionarios públicos, no tienen una protección especial, sino una responsabilidad especial y su obligación es garantizar el libre ejercicio del derecho a la libertad de expresión. Cuando FUNDAMEDIOS se pronuncia frente a estos ataques verbales, es cuando vemos que los insultos se pueden convertir en claras vulneraciones al derecho a informar de un medio de comunicación o de un periodista.

Creo que cabe recordarle: Ustedes son funcionario públicos (sic)y están sujetos a las críticas y al escrutinio público de mayor forma que un ciudadano común o que un periodista. Aunque le parezca extraño, las personas -y los periodistas son personas que ejercen la libertad de expresión de forma profesional- tienen todo el derecho de criticarlos, incluso de forma injusta o demasiado dura. Esto es parte del libre juego democrático y nadie debe ir a la cárcel por ejercer ese derecho.

Esta fue la grosera reacción de Ricaurte cuando le consulté a través de un mail lo siguiente: PORQUÉ FUNDAMEDIOS NO SE PRONUNCIA POR AGRESIONES COMO ESTA?


Diálogo con Emilio Palacio (3 de marzo de 2010)

ANDES: El sábado publicamos la versión del señor Camilo Samán y es justo conocer su versión. ¿Cuáles van a ser las acciones que va a tomar usted luego de (conocer) la sentencia de la jueza 2° de lo Penal del Guayas?

Emilio Palacio: Ya… ¿Usted va a publicar lo que yo le diga o alguien lo va a censurar? Alguien lo va a revisar ¿Vinicio Alvarado (Secretario de la Administración Pública) lo va a revisar o usted y lo publica…si lo va a revisar Vinicio Alvarado no le digo nada.

ANDES: Vamos a publicar dándole el tratamiento periodístico que amerita…
Emilio Palacio: Entonces ponga lo siguiente: Yo no le doy declaraciones a agencias que sirven de manera bellaca a gobiernos totalitarios.

ANDES: Ya…yo le pregunté ¿Cuáles eran las acciones que usted iba a emprender…

Emilio Palacio: …Yo le contesté, yo le contesté, ya le contesté. Yo no le doy declaraciones a agencias que sirven de manera rastrera a gobiernos totalitarios.

ANDES: ¿Ese es el concepto que usted tiene de la libertad de prensa señor Palacio?

Emilio Palacio: No, es la concepción que tengo de ustedes.

ANDES: En todo caso no estamos haciendo juicio de valor ni de las notas informativas ni de los…

Emilio Palacio: …Todo el tiempo hacen juicio de valor, ustedes sirven a un gobierno totalitario. Y le aclaro una cosa mi querido colega, yo no estoy hablando de usted, usted es una persona que se está ganando la vida y para mantener una familia uno tiene que hacer lo que tiene que hacer. Yo no hago ningún juicio de valor de usted, a lo mejor algún día yo estaré como usted, porque para ganarse la vida uno que es un vulgar asalariado tiene que hacer lo que tiene que hacer. Yo no hablo de usted, hablo de la Agencia.

ANDES: Correcto, y no me puede responder qué acciones va a tomar luego de la sentencia…

Emilio Palacio: Le respondí, que yo no le doy información a gente que la puede utilizar hasta para hacerme daño. O sea, su Agencia es similar a la KGB de Rusia o (…) de Alemania Oriental.

  













jueves, 7 de marzo de 2013

La visión distorsionada sobre la realidad en Ecuador se difunde en América Latina y el mundo sin beneficio de inventario

Las noticias que se difunden en América Latina y el mundo sobre Ecuador se sustentan, como fuente primaria (de origen), de los diarios nacionales que -en su mayoría- son propiedad de empresarios que mantienen una postura de oposición y ataque permanente contra el gobierno del presidente Rafael Correa.

Lo que parecería ser una práctica periodística común y corriente, en realidad es una acción coordinada para debilitar la reputación de los gobiernos que impulsan procesos de cambio en la región.

Juan Manuel Fonrouge, presidente de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias (ULAN), sostuvo que existe una metodología idéntica, una correlación entre los medios de la región que tradicionalmente defienden proyectos políticos-elitistas.

Existen varios ejemplos de esta “unidad” de criterio. Uno de ellos es la demanda planteada por el presidente Rafael Correa contra tres directivos y el ex jefe de Opinión de diario El Universo por injurias, un delito tipificado en el Código Penal ecuatoriano y al que recurren miles de ciudadanos cuando ven afectada su honra.

Los diarios de América Latina dieron por cierto todas (sin exageración) las versiones publicadas por diario El Universo (parte interesada) sobre supuestas injerencias del presidente Correa en el sistema de justicia para torcer el fallo a su favor.

Diarios como The Washington Post, The New York Times, Fohla de Sao Paulo, El Tiempo de Bogotá, Le Soir de Bélgica o El País de España, dedicaron editoriales y artículos de opinión para analizar el fallo, condenatorio, al que calificaron como atentatorio a la libertad de expresión y a la independencia judicial.

Los citados medios y muchos otros miembros del Grupo de Diarios de América (GDA) implementaron una “cruzada de solidaridad” hacia la empresa ecuatoriana, propiedad de los hermanos César, Carlos y Nicolás Pérez.

La “cruzada” fue toda una arremetida mediática, lo que en Ecuador se conoce como “periodicazos” en los que no se ahorraron epítetos y calificativos contra el mandatario elegido legítimamente en las urnas, en noviembre de 2006.

“Tirano”, “dictador”, “autoritario”, que “abusa del poder”, que ejecuta una “implacable campaña contra la libertad de expresión”, que también incluye “acosar a sus críticos y forzar al cierre de televisoras independientes”, que “le ha declarado la guerra a la prensa del mundo”, que ha infligido un “serio daño a la vida democrática” al “perseguir judicialmente y lograr un castigo contra el diario que publicó críticas a su gestión”.

Las “criticas” a la gestión no eran tales; en realidad se trataba de la acusación por un crimen de lesa humanidad contra el presidente Correa, lanzada alegremente por Emilio Palacio, quien fungía como jefe de Opinión del rotativo.

Los "prestigiosos diarios", sin embargo olvidaron o pasaron por alto los principios establecidos en los códigos deontológicos de la profesión: respeto a la verdad, diferenciar con claridad entre información y opinión, respeto a la presunción de inocencia y enfrentar las versiones sobre un hecho.

Otro ejemplo más reciente fue la tergiversación sobre el cierre de varias radioemisoras, medida establecida por la Superintendencia de Telecomunicaciones y basada en la ley de Radio y Televisión.

“Correa pone a la prensa contra la pared”, publicó diario El País, de España -el 11 de julio de este año-, en base a comentarios disfrazados de información, firmados por Paúl Mena Erazo, corresponsal del medio en Ecuador. El titular precedía a una reseña de cómo el Gobierno cerró una veintena de radios y cadenas de televisión en “una batalla contra la prensa en la que los periódicos fueron las primeras víctimas”.

La objetividad de Mena está en duda pues, además de colaborar con diario El País y con la BBC, es parte del Foro de Periodistas, organización gremial contraria al régimen, y de Fundamedios, ONG financiada por la USAID, cuyo director, César Ricaurte, participa activamente como político al punto que ha asegurado que es posible vencer a Rafael Correa en las urnas.
 
A nivel local, las acciones coordinadas se han hecho visibles a través de campañas mediáticas como alertando sobre supuestas amenazas contra la libertad de expresión o de una línea editorial similar en los medios predominantes.

Un ejemplo de esto: el 26 de agosto de 2011, Diego Cornejo, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep) enviaba un email a los editores de los diarios agremiados con instrucciones precisas para la publicación de un alegato rechazando la querella contra El Universo, en el caso de la demanda planteada por el mandatario.

Cornejo ordenaba a los medios de la Aedep embargar la información hasta determinada hora y luego publicar coordinadamente: “Esta información debe ser embargada hasta la hora de la presentación formal, es decir, a las 15:30 de esta día viernes 26 de agosto de 2011, en que concurriremos a la Corte Provincial  de Guayas, el director ejecutivo de la AEDEP, Diego Cornejo Menacho, y uno de los abogados de la Asociación,  el doctor Juan Francisco Guerrero.
 
Solicitamos comedidamente que dispongan el registro de la presentación del alegato en sus medios y la difusión del contenido de nuestra alegación, de inmediato, antes de la audiencia de juzgamiento convocada para el próximo martes 30.

Artículo publicado el 07/30/2012 en www.andes.info.ec